El objetivo es poner a punto una metodología que permita localizar, en los momentos adecuados, y de una manera sencilla y fiable, las áreas donde se supera el UT y donde, por tanto, es conveniente aplicar medidas especiales de control.
El muestreo de tipo secuencial tiene 3 propiedades que hacen que su aplicación en situaciones como la que nos ocupa sea muy interesante:
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Permite fijar previamente la precisión de la estima.
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El nivel de plaga no se determina de forma absoluta, sino que se da en relación a un nivel de referencia previamente establecido (el UT en nuestro caso).
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El número de muestras a examinar es variable, y depende de si el nivel de plaga está muy cerca del nivel de referencia (UT). Así, en zonas con niveles de ataque muy inferiores o muy superiores al UT con pocas muestras se llegará al resultado final.
En un muestreo secuencial las unidades de muestreo son examinadas progresivamente hasta llegar al punto en que se tiene suficiente información como para dar el resultado con las probabilidades de error previamente establecidas.
Cuando los datos provienen de un muestreo normal (recuento del número de individuos en cada unidad de muestreo), el muestreo secuencial debe tener en cuenta la distribución espacial del organismo objeto de estudio.
Pero el muestreo secuencial también se puede aplicar en casos en que en cada unidad de muestreo únicamente se determine la presencia/ausencia de individuos objeto del muestreo (muestreo binomial positivo).
Los resultados obtenidos en estudios realizados en relación a la biología de C.suppressalis en el Delta, hacen que actualmente se pueda aplicar cualquiera de los dos tipos de muestreo secuencial.